La perdida de una madre

 

La perdida de una madre

 

Se que ahora, más que nunca, te hacen falta palabras de consuelo, cariño y amor; mimos y caricias; atención y dedicación, y que todo el calor y apoyo que te proporcionan tus familiares y amigos consigan de alguna forma aliviar tu pena.
Puede que no sirvan de mucho ante una perdida tan importante, tu madre. En la vida una madre es la persona que más cerca de ti se encuentra, la que te proporciona la vida, la que más sufre al introducirte en este extraño mundo expulsando tu cuerpecito de sus entrañas y realizando el milagro de la vida tras nueve meses de sufrimiento e incertidumbre, eres la sangre de su sangre, la carne de su carne, es el lazo más fuerte que puede unir a dos personas, es el amor perpetuo entre dos cuerpos terrenales. Y cuando este vinculo se rompe, cuando la perdida de una madre se produce, una pena inmensurable se adueña de tu alma, ese vinculo de amor, cariño, ternura, pasión; sufre una convulsión nunca experimentada con anterioridad, un dolor tan intenso e insoportable que crees que no podrás llegar a superar. Pero ese terrible dolor debe dejar paso a los recuerdos más preciados y a las vivencias más hermosas que has compartido junto a tu madre, ella así lo hubiera querido, y nunca hubiera permitido que la tristeza y la pena se adueñaran de tu existencia. Unos días de dolor son necesarios para asumir su perdida, su ausencia; pero ella jamás permitiría que cayeras en la desesperación, eres fuerte como tu madre, y ella quiere, allí donde se encuentre, que superes cuanto antes su marcha, que vuelvas a tu vida, que te marques nuevos retos, que seas feliz, que la recuerdes en sus momentos más felices y radiantes, y que en las circunstancias difíciles, pienses en ella y medites los consejos que tu madre te hubiera podido dar. Piensa en su ausencia como un viaje que ha emprendido para descubrir nuevas cosas maravillosas, revivir momentos fascinantes de su vida, reencontrarse con sus seres amados tiempo atrás perdidos, y esperar pacientemente el reencuentro con los que en este mundo dejo en su partida.