Frases para mi amor, Ana (LXXVII). Siguiendo el camino.

 

Frases para mi amor, Ana (LXXVI). Siguiendo el camino.

 

El vacío de mi corazón solo lo puede llenar tu amor.

Le robaría al tiempo su recuerdo para que me permitiera pasar más momentos a tu lado.

Es duro imaginar que ya no volverán a repetirse momentos felices con alguien que se fue.

Reparto al aire besos con tu nombre pues veo que de mi tu no los quieres en persona.

En nuestras vidas solo existe el presente, el futuro es incierto y el pasado ya se perdió.

Recuerda que las tormentas no duran eternamente, tarde o temprano, tras su paso llegara la calma.

Un solo beso de tus labios saldaría mi cuenta con la vida.

Te amare hasta que alguien consiga pintar el sonido de una lagrima tuya.

Las experiencias vividas aportan un nuevo prisma a nuestra vida.

Partir hacia un lugar desconocido no significa olvidarse de aquellos a los que dejamos atrás.

Todo pasa, nada queda, solo el goce de los momentos disfrutados.

Juntaría colores de poesía eterna para dar luz a nuestro amor.

Enriquece más oír tus palabras, que todos los tesoros codiciados.

Cada uno de nuestros caminos traza la ruta de nuestra felicidad y adversidad.

Transformamos el tiempo en recuerdos que algún día serán olvidados.

Los deseos pueden llegar a ser espejismos de nuestros sentimientos.

Un amanecer sin un pensamiento hacia ti es como estar en un diluvio sin ver caer una gota de agua.

Duelen los sonidos ausentes que nuestra memoria recuerda con cariño.

Las lagrimas son perlas del néctar de la vida que desahogan tu corazón.

Un mundo perfecto quizás seria aquel en el que nada existiera, ya que siempre encontramos un motivo por el que quejarnos.

Mil cuatrocientos cuarenta pensamientos por ti a diario, uno por cada minuto del día.

Quiero juntar caricias para transformarlas en emociones intensas.

Busco la complicidad de tus palabras para llegar hasta tu corazón.

Tememos todo aquello que no conocemos sin saber realmente si será bueno o malo.

El tiempo se lleva tanto aquello que amamos como despreciamos, para el nuestra vida no significa nada.